lunes, 13 de agosto de 2012

[Paréntesis...]

(El comentario es a un capítulo de la historia de @Sobranlosdemas, la mejor historia que he leído y la que me impulsó a escribir a mí, os la recomiendo totalmente: http://indiasandia.blogspot.com.es/)

Me dice que el comentario es muy largo para escribirlo, así que te lo pongo por aquí, quiero que lo leas:

Tengo los ojos llorosos, que lo sepas, y eso solo lo consigues tú.
¿Cómo es posible que sepas plasmar algo tan bonito escribiendo? ¿Cómo es posible tanta perfección en unos simples párrafos? Adoro tu forma de escribir, eres mi profe.

Vamos a ir por partes y a lo mejor sale un comentario un poquito largo, pero me da igual. Ea. Empiezo.

" -¿Estas cansada?" Mira que son solo dos palabras, pero no sé por qué, esa frase me ha llegado. Es como que se preocupa por ella hasta cuando no hace falta, como que aunque no importe que esté cansada porque es por una buena causa él se preocupa, no sé explicarlo, pero es precioso (igual te parece una tontería).

"- estoy euforica todavía…Estamos en Paris.
-Estamos en Paris –dije poniendome de pie y pegando mi frente a la suya.
-No,no,es que no lo entiendes" Me encanta la ilusión de niña pequeña que tiene Cris siempre, y como Dani no puede resistirse a eso, amo como la adora, porque la adora, es como su diosa.

"Tenia los ojos brillantes y llenos de lagrimas.Sonreí y me acerque a ella,rozando nuestros labios con cuidado,con mimo. /.../ Me fui colocando encima de ella con sumo cuidado y me separe para volver a mirar aquellos ojos." Ese momento me hace subir a las nubes, te lo juro. O sea, es la cosa más tierna del mundo... Ese "con mimo" es tan tuyo... Siempre que nos imaginamos algo en las ñoñas lo dices y es como aljdsalñdfjasñlf *-*

"-Estas preciosa ¿lo sabias? –dije acariciandole la cara.
-Tengo todo el maquillaje corrido,estoy despeinada y…
-Y nada  -dije poniendo un dedo en su boca en señal de protesta-estas preciosa." No creo ni que sea necesario decir lo bonito que me parece eso. Y es que sí, es que Cris seguro que está preciosa en cualquier situación, seguro. Es la niña de nuestros ojos (aunque para mí es la segunda, tú estás primera).

"Sonreí y senti como un escalofrio recorrio todo mi cuerpo al notar la suavidad de sus manos." Eso me mata. Me imagino a Cris haciendo ese gesto que para ella es tan normal, pero a Dani le parece lo mejor del mundo si son sus manos las que lo acarician, me encanta.

"Lenta y dolorosamente /.../ De vez en cuando  se le escapaban pequeños suspiros que hacian que momentáneamente se me cortara la respiración,que sintira un pinchazo en la tripa y hacia que el instante se convirtiera en algo dulcemente doloroso." BUAH. Esa frase... Increíble. Solo tú podrías escribirla. Adoro como Dani no puede resistirse al mínimo gesto de su niña.

"Me separe un poco de su cuerpo y sople con cuidado encima de tripita.Ella se rio y yo alce la cabeza para contemplarma mejor." Me encanta que Dani quiera hacer eterno ese momento llenándolo de tonterías así y gestos preciosos que a ella le encantan. Le sale solo y es tan bonito...

"Alce la mirada y comence a observar su cuerpo.Es extraño como muchas veces puedes mirar las mismas cosas mil veces sin llegar a mirarlas realmente. ¿Alguna vez habia visto la pequeña marca que tiene el muslo derecho? ¿me habia fijado en como su pelo se almoldaba perfectamente a mi almohada? ¿en como sus mejilla se sonrojaban cuando estaba acalorada? ¿habria visto alguna vez la perfección de su pequeño ombligo?" Bueno, bueno... ¿Qué decir de esto? ¿Que no puede ser más perfecto? ¿Que lo amo? Él quiere memorizar cada esquina y cada milímetro de su cuerpo y la mira como si ella fuera un tesoro, porque es su pequeño tesoro.

"Ella reinorporo y tiro de mi hasta depositarme encima de ella." Sí, tiene toda la pinta de que nuestra Cris se pone nerviosa y tontita cuando Dani la mira así, y solo quiere sentirle más cerca de ella.


Y bueno, el resto... El resto simplemente sin palabras. Esos 'te amo' antes de empezar a hacer el amor son la cosa más bonita del mundo. Y es que están en París, madre mía. Ni ellos son conscientes de que donde están juntos es en una cama de París, de la ciudad del amor.
El último párrafo ha sido el colmo. Quiero leerme este capítulo hasta que me lo aprenda de memoria igual que si fuera una canción, lo juro. De hecho, me lo he leído tres veces, y las que me quedan.
Lo de "Una parte de mi estaba deseando salir corriendo" me ha desconcertado un poco, pero sé que es porque Dani cree que no merece a Cris, porque los dos se ven perfectos el uno al otro, pero realmente los dos se merecen porque son lo mejor del mundo.

Y bueno, la turra llega a su fin... Después de estar casi todo el día desconectada de las ñoñas y de las ñoñerías me apetecía comentarte este capítulo así y aún creo que me quedo corta para decirte lo que me ha gustado.
Que te quiero, princesa, más que a nada.
Gracias por saber ser mi mejor amiga.

CAPÍTULO 41: CASTELLÓN (PARTE 1)


Ocho de octubre, el gran día había llegado. Todo era una mezcla de nervios, miedo al rechazo, pero sobretodo ganas, muchas ganas.
Tenía miedo de lo de siempre. De los insultos, de las críticas, de subirme al escenario y que nadie aplaudiera o cosas así. Sabía que tenía mucha gente apoyándome pero había otro grupo que me odiaba sin yo haber hecho nada… Pero no quería pensar en cosas tristes.

Me levanté a las siete y me fui con mi coche a los estudios, cuando llegué solo estaban allí Flo y Berni, y a los quince minutos más o menos llegó Raúl con Anna y Moni con David y Meri. Nos pusimos todos a hablar y a las ocho menos cuarto Dani era el único que faltaba.
Flo le llamó varias veces y Anna también, pero no cogía el móvil. Después Flo se me acercó preocupado.
-Cris, ¿por qué no le llamas tú? –Le miré sorprendida pero igual de preocupada-.
-¿Yo?
-Sí, tú. –Me apartó un poco de los demás- No podemos negar lo evidente… A ti te lo va a coger, llámale por favor. –Sonreí de lado y saqué mi móvil-.
Uno, dos, tres tonos… Nada, tampoco lo cogía. Volví a insistir y al fin contestó a la llamada.
-¿Dani, dónde estás? Están todos esperándote. –Todos me miraban sonriendo porque había cogido el móvil pero a mí se me borró la sonrisa- ¿Qué? ¿Qué ha pasado? ¿Pero está bien? /…/ Joder, bueno, vale. No conduzcas rápido y no estés nervioso, que hay tráfico. Hasta ahora, Dani.
Al colgar se me escapó una lágrima que me quité rápidamente pero todos me rodearon preguntando qué pasaba. Empecé a marearme y me senté en el muro de la entrada, Anna se sentó a mi lado y conseguí hablar.
-Es Nacho, algo de un accidente en moto, no me he enterado bien, pero Dani está muy nervioso. –Anna me abrazó al saber lo que pasaba. Ella era la única que sabía lo mío con Dani y lo bien que me llevaba con mi cuñado-.

A los diez minutos de esperar allí llegó Dani. Tenía los ojos rojos y saludó a Flo con un abrazo rápido, demasiado quizá, y vino hacia mí corriendo, literalmente,  bajo la atenta mirada de todos. Cuando llegó a donde estaba me levanté y nos fundimos en un abrazo eterno. De esos abrazos de los que nunca quieres separarte, que nunca quieres olvidar, y ahí en su hombro no pude evitarlo y rompí a llorar, esto hizo que me abrazara más fuerte y me acariciara el pelo intentando consolarme, cuando debería ser al revés.
Nos separamos y me cogió la cara mirándome a los ojos. Me moría de ganas de besarle, pero era consciente de que no podía.
-¿Qué ha pasado? –Hablé con un hilo de voz- ¿Cómo está?
-Está bien, ya está en casa, así que tranquila ¿vale?
-Prométemelo.
-¿Cuándo te he mentido yo?
Sin importarme que siguieran mirándonos volví a abrazarme a su cintura escondiendo mi cabeza en su pecho y me dio un beso en la cabeza. Entonces recordé las palabras de Flo: “no podemos negar lo evidente”, y me di cuenta de lo que significaba. Aunque Dani y yo no estuviéramos juntos (o eso creían todos), todo el mundo sabía que nos queríamos y que seguíamos enamorados, y en momentos como este lo notaron. Así que no mentíamos, sólo contábamos la verdad a medias. Pero Flo no nos dijo nada en ese momento. ¿Qué iba a hacer? Yo estaba destrozada. Le había cogido un cariño increíble a Nacho y no quería que le pasara nada malo.

Subimos al autobús a las nueve y Dani se sentó a mi lado en los asientos de atrás. Acabé quedándome dormida en su hombro. Él apoyó su cabeza sobre la mía durmiéndose también y entrelazó nuestros dedos sin darse cuenta, como en un acto reflejo.
Supongo que Dani se despertaría antes y se iría para adelante, porque cuando me despertaron al llegar a Castellón estaba apoyada en la ventana. Mientras el conductor buscaba aparcamiento Flo se sentó a mi lado.
-¿Estás mejor?
-Sí… Es que antes me he agobiado y bueno, que…
-Cris. Que no te preocupes, yo te entiendo, os entiendo. –Asentí sonriendo y me pellizcó la mejilla-.
-¿Sabes si Dani ha hablado con Nacho?
-Creo que sí, y está en casa perfectamente, solo ha sido un susto. No tienes de qué preocuparte.
-Vale… Gracias Flo. –Sonreí y bajamos del autobús cogiendo las maletas. Dani me hizo un gesto como diciéndome que todo estaba bien y sonreí tranquila-.

Llegamos más o menos a la hora de comer pero yo no tenía hambre, para variar, así que intenté que Flo me dejara irme a hacer un pequeño reportaje. Accedió pero le dejé allí discutiendo con Dani porque él decía que tenía que comer, pero Flo le quitaba importancia, como es normal, puesto que él no sabía nada de mi enfermedad.
Al rato me llegó un whatsapp de Dani: “no vuelvas a hacerme esto, sabes que tienes que comer. Al final le voy a acabar contando todo a Flo”
No le contesté y seguí con mi reportaje. Cuando nos avisaron de que nos quedaba poco para empezar el “espectáculo” nos dirigimos allí y me puse en las escaleras que subían al escenario para esperar. Dani se acercó y me acerqué a su oído para hablarle porque con la música no se escuchaba nada.
-Lo siento por lo de antes.
-No pasa nada, pero entiéndeme… Luego me encargaré de que cenes, eh.
-¿No estás enfadado?
-No, pero no lo hagas más. –Asentí con la cabeza y le llamaron para subir. Me guiñó un ojo y subió al escenario-.
Nos fueron llamando uno a uno y fue todo un éxito, mis miedos desaparecieron por completo y disfruté al máximo. Solo esperaba poder estar un rato a solas con Dani cuando acabara todo y la gente se dispersara un poco.
Fuimos a cenar todos juntos y Dani se sentó a mi lado para obligarme a terminarme toda la comida, Flo nos estuvo mirando y luego se acercó a mí para preguntarme si tenía algún problema con ese tema. Le dije que no, que no se preocupara, y terminó aceptando no muy convencido.

Cuando llegamos al hotel me tumbé en la cama agotada. Compartía habitación con Anna pero ella aún no había llegado, estaba abajo tomando copas con Raúl, que dormía con Dani.
Al rato vi como colaban una nota por debajo de la puerta y fui a cogerla. “Ve en diez minutos a la puerta trasera del hotel, quiero estar contigo un rato a solas, peque. D.”

sábado, 11 de agosto de 2012

CAPÍTULO 40: IGUAL O MÁS QUE A TI

Para Sand, mi princesa, por estar 
siempre ahí y por todo lo que
está haciendo por mí. 
Que te quiero, infinito.

 Salimos muy pronto para la rueda de prensa del primer reportaje de esa tarde y duró más de lo que pensábamos, así que tuvimos que irnos corriendo al photocall del otro y al final se nos hicieron las dos de la mañana.
Pensé que era tarde para llamar a Dani por si estaba durmiendo, así que le mandé un whatsapp y me contestó al momento que estaba esperándome. Con mi típica sonrisa tonta en la cara de cada vez que Dani hacía o decía cualquier cosa de nosotros, le dije a Moni que me iba en taxi porque iba a casa de mis abuelos y que no hacía falta que me llevaran, así que con esta excusa barata cogí un taxi, pero a casa de Dani.
Llegué allí y toqué al timbre de abajo, me abrió y subí las escaleras corriendo. Golpeé la puerta con el puño y abrió frotándose los ojos por la luz, sin camiseta y con su pantalón enorme de pijama puesto. Entré y resoplé.
-Joder Dani, estabas durmiendo... ¿Por qué no me lo has dicho?
-Porque entonces no ibas a venir, y quiero dormir contigo. -Sonreí al ver su cara deslumbrado por la luz y la apagué para que no le molestara-.
-Tira a la cama, anda, que voy a darme una ducha ¿te importa?
-¿Cómo me va a importar, tontita? -entrelazó sus manos en mi espalda abrazándome por la cintura y sonreí- Y tienes un cola-cao en el microondas, por cierto.
-¿¡En serio!? -Me tiré a besuquearle  la mejilla y se rió-.
-Claro, sé que te gusta un cola-cao calentito cuando vienes de los repors tan tarde.
-Por estas tonterías me enamoré de ti, sí. -Le dejo ahí sonriendo empanado y me voy directa a la ducha-.
Me ducho deprisa para que no le dé tiempo a dormirse y al salir me pongo su camiseta que siempre utilizo para dormir. Voy a la cocina y me tomo el cola-cao que Dani me ha preparado tranquilamente sentada en la mesa. Cuando termino friego el vaso para que no tenga que hacerlo él después y voy a la habitación. Está todo oscuro y por el camino me doy en el pie con la pata de una mesa y escucho como Dani se ríe desde la cama.
Me acuesto a su lado y escondo mi cabeza en su cuello mientras me abraza muy fuerte.
-Idiota...
-Ha sido gracioso y lo sabes -Sonrío dándole un pequeño mordisco en el cuello y me estruja contra él riéndose- Cris...
-Dime.
-Explícame como coño voy a poder disimular lo nuestro cuando vayamos a Castellón, porque saber que te tengo a dos pasos en el hotel y no poder ir va a ser muy frustrante...
-Te lo diría si lo supiera -me reí y le dejé otro beso en el cuello- pero tendrás que aguantar como un campeón.
-Pues vaya mierda.
-Bueno... Ya verás como dentro de poco Flo nos entiende, en serio... Tengo una corazonada.
-Ojalá tengas razón, mi vida. -Levanté la cabeza y le acaricié la cara-.
-Dame un beso. -Sonrió y me besó entrelazando nuestras lenguas en un beso en el que me demostraba que me quería de verdad. Sonreí dentro del beso y me mordió suavemente el labio-.
-Te quiero, princesa. -Sonreí y volví a esconderme en su cuello tras susurrarle un pequeño "te amo" al oído-.
-Alguna vez habrá una persona a la que pueda querer más o igual que a ti...
-¿Cómo? -Me separé un poco molesta por su comentario pero él volvió a abrazarme como antes-.
-Sí, una persona que haya estado aquí -puso su mano en mi barriga y me incorporé un poco-.
-Dani, yo...
-Que no, tonta, no te agobies. No digo ahora ni dentro de dos años, dentro de los que sean, o simplemente cuando estemos preparados y nos apetezca. Pero quiero decir que algún día quiero que tú seas la madre de mis hijos.

Se me cayeron un par de lágrimas. Creo que nadie nunca me había dicho algo tan bonito. Me las limpió con su dedo y volví a acomodarme en su pecho
-Pero no llores, boba... Vamos a dormir, anda, que es tardísimo. -Asentí con la cabeza dándole un beso en su pecho desnudo y a los pocos minutos me dormí-.

Me despertó notar a Dani moverse intentando apagar el despertador y le abracé más fuerte evitando que se levantara.
-Cris, vamos, que ayer ya llegamos tarde...
-Hm... Tú primero. -Me dio un par de besos en la cabeza y se sentó en la cama revolviéndose el pelo- Ay, Dani... ¿Por qué te cuesta tan poco levantarte?
-Hombre, creo que influye que ayer estuvieras toda la tarde currando... ¿No es demasiado, cielo? Y además estudias... -Me giré en la cama asintiendo-.
-Sí, pero me gusta mucho.
-Eso está claro... Si lo hicieras sin gustarte ya te habrías pegado un tiro. -Asentí y me giró agarrándome de la cintura- Vaaaamos, no te duermas otra vez.
-Eres un pesado. -Me levanté frotándome los ojos como siempre hacía pero volví a acostarme apoyando la cabeza en sus piernas. Se rió y me apartó el flequillo de la frente-.
-Estás preciosa recién levantada.
-Tonto, mentira.
-Te digo yo que sí. -Sonreí y me levanté para darle los "buenos días". Me senté con una pierna a cada lado de su cuerpo y le besé acomodándome encima de él-.
-¿No nos da tiempo, verdad? -Miró el móvil y negó con la cabeza- Joder... Pues en cuanto Flo te deje en paz te pasas por mi camerino. -Le guiñé un ojo y fui a la cocina a preparar el desayuno. Él se quedó vistiéndose y le grité desde ahí-.
-Dani, ¿hay algo de ropa mía por ahí? Si aparezco con la de ayer van a sospechar.
-Sí, por aquí hay algo, ven. -Me dirigí a su habitación y estaba todavía en bóxers. Me mordí el labio y cogí la ropa-.
-Joder Dani, ¿no te basta dejarme con el calentón?
-Hm... -volvió a mirar el reloj- A lo mejor a una duchita rápida sí que nos da tiempo. -Sonreí pícaramente y me fui quitando la camiseta mientras él me seguía hasta el baño. Nos metimos en la ducha juntos y disfrutamos el uno del otro lo que el tiempo nos permitía. Salimos del baño y nos vestimos y desayunamos rápido para no llegar tarde otra vez-.
-Ha merecido la pena.
-Contigo siempre merece la pena, nena. -Me guiñó un ojo y me reí- ¡Vámonos anda, que llegamos tarde al final!

jueves, 9 de agosto de 2012

CAPÍTULO 39: ALGO ESPECIAL


Me desperté abrazada a su pecho y nada más abrir los ojos me encontré con un beso suyo en mi pelo. Sonreí y me froté los ojos poniéndome bocabajo en la cama.
-¿Qué hora es?
-Hora de levantarse, princesa. –Me dio un par de besos en el hombro y al ver que se levantaba giré la cabeza y le cogí el brazo-.
-Cinco minutos más, porfa, que quiero mimitos… -Puse cara de niña buena sabiendo que no podía resistirse y se mordió el labio-.
-Qué bonita eres. –Cerré los ojos de nuevo y no tardé en sentir sus labios contra mi mejilla y sus caricias en mi espalda. Me daba pequeños besos muy suaves y de vez en cuando yo giraba la cabeza para besar sus labios, entonces sonreía y me apartaba el pelo de la nuca para besarme el cuello. Tras un rato dándome mimos como le había pedido, se abrazó a mi espalda y juntó su frente a la mía-.
-Te quiero. –Abrí los ojos al decirle esto y sonrió. Se incorporó un poco y me dejó un dulce beso en los labios-.
-Me quedaría todo el día aquí, pero tenemos que ir a trabajar, pequeña.
-Ya, jo… -Le di un último beso y me levanté poniéndome una camisa suya que había en el suelo de la noche anterior-.

Desayunamos y nos duchamos rápido porque ya llegábamos tarde. Algunas mañanas, cuando llevábamos tiempo sin estar juntos llegábamos en su coche a plató y poníamos la excusa de que yo, con el “accidente”, le había cogido miedo a ir en coche sola y que cuando Dani podía me recogía en mi casa.
-Chicos… vais tarde. –Flo nos dio los guiones y le pedí disculpas abrazándole-.
-Culpa de ella, que ha tardado media hora en bajar, casi me duermo esperándola en el coche.
-Bueeeno, tirad a repasar el guión, anda. –Cuando ya estábamos en la puerta de mi camerino me reí y abrí la puerta-.
-Esperándome en el coche… -Se apoyó en la pared y se rió-.
-Ha quedado creíble, eh. Si es que soy un crack.
-Sí, un crack y un flipado. ¡Anda, tira! –Entré a mi camerino cerrándole la puerta en las narices y a los pocos minutos vi como colaban una nota por debajo de la puerta. “Un flipado que te adora”  Sonreí como una tonta y guardé la nota en mi bolso. Eran esas pequeñas cosas que siempre te gustaba tener-.

Repasé el guión y me relajé un rato en mi pequeño sofá, al rato vino Meri a avisarme de que ya podía ir a maquillaje y estaba allí Anna. Nos pusimos a hablar de tonterías mientras nos maquillaban y al rato entró Dani, ya que para él necesitaban menos tiempo, evidentemente.
-¿Cómo están mis chicas más guapas de todo Madrid? -Nos reímos y Anna se giró-.
-Eh chaval, que yo soy de Mollet. -Me giré yo también-.
-¡Y yo de Vallecas, que mola más que Madrid entero! -Anna y yo chocamos las manos y Dani se rió sentándose en una silla a mi lado-.
-Qué patriotas que sois las dos, eh...
-¡Claro! -Contestamos las dos a la vez, y estuvimos riéndonos de las gilipolleces de Dani hasta que entró Flo, y se sentó al lado de él-.
-Flo, he tenido una idea para una fiesta tipo lo que hicimos de la gamba en Astorga, o lo que hizo el Selo en el programa mil. Sería en Castellón, porque Chuspi es amigo del alcalde y nos pueden ceder un sitio, ¿crees que estaría bien? -Yo sonreí sabiendo que Flo iba a decir que sí, Dani me lo había comentado hacía un par de días y me pareció una idea genial-.
-Ah, tío, pues está muy bien... No se me había ocurrido. Voy a hablar con los de arriba y te digo algo, y si aceptan hoy mismo puedes decirlo en el programa si quieres.
-Va, genial. Gracias Flo.
-¿Gracias, por qué?
-Por confiar en mí siempre. -Anna me dio en el brazo porque estaba mirando con una sonrisa de tonta increíble a Dani y a Flo, y yo me reí. Anna se levantó y le revolvió el pelo a Dani-.
-¡Por fin vamos a hacer algo especial en el programa!
-A ver si se puede, porque estaría muy bien. -Me levanté yo también porque ya habían acabado de maquillarme y salí con Anna a los camerinos, siempre decidíamos juntas qué nos pondríamos para no ir muy parecidas, la verdad es que era un gusto poder llevarnos bien, porque si no se haría insoportable-.

No vi más a Dani en toda la mañana y supuse que estaría contándoles lo de la idea de Castellón a los jefes, porque en ese mismo programa lo dijo todo en directo.
Por la tarde toda la gente en twitter preguntaba todos los detalles de la fiesta, al parecer la idea había sido todo un éxito y estábamos deseando que llegara el día elegido, que al final había sido el 8 de octubre.
En cuanto terminó el directo fui a mi camerino a cambiarme porque tenía un repor nada más acabar el programa y otro por la noche, iba a acabar agotada, pero adoraba mi trabajo y la verdad es que no me veía en otra cosa ahora mismo. Tocaron a la puerta y abrí, era Dani. Le abracé y me dio una vuelta en el aire.
-Te dije que era una idea genial, enhorabuena cariño. -Me apartó el pelo de la cara y me dio un tierno beso en los labios-.
-Gracias, cielo. -Miró que estaba todo recogido y frunció el ceño- ¿Tienes repor?
-Sí... Uno ahora y otro por la noche...
-¿No me jodas? Me voy a aburrir un montón.
-Bueno, puedes empezar a escribir ideas para lo de Castellón y eso...
-¿Y después del repor?
-Acabaré muy tarde, supongo, pero si quieres cuando acabe te aviso y si estás despierto voy un ratito. -Subí los brazos a su cuello y sonreí-.
-Prefiero que te quedes a dormir.
-Si insistes... -Se rió y me pegó a él de la cintura volviendo a besarme con todo el amor posible- Eres un amor.

lunes, 6 de agosto de 2012

CAPÍTULO 38: PEQUEÑOS DETALLES


Dani y yo llevábamos varias semanas juntos. Se hacía difícil, para qué negarlo… Teníamos que vernos a cada minuto en plató y no podíamos ni tocarnos. Por suerte habíamos encontrado un rinconcito en la terraza donde no nos veía nadie, pero seguía siendo arriesgado.
Estaba siendo una noche horrible, a la mañana siguiente tenía un examen y también tenía que hacerme las pruebas trimestrales, como siempre, y Dani no podía acompañarme porque sería muy raro para la gente. Llamé a Anna para que viniera conmigo porque no quería ir sola y accedió. Ella era la única que sabía lo mío con Dani de dentro del plató, también lo sabían mis padres, Irene y Juanpe, Chuspi y Nacho.
Terminé de darle un último repaso al examen y me fui a dormir, estaba deseando hacerlo y quitármelo de encima… Por suerte esa tarde no había tenido repor y había podido estudiar.

A las siete sonó el despertador, tenía una hora para prepararme, repasar y llegar a la universidad. Llegué allí a las ocho casi en punto y entré a la sala de exámenes. El examen me salió mejor de lo que esperaba, así que la mañana empezó genial, ahora habría que ver si terminaba de la misma manera…
Me dirigí al hospital y Anna ya estaba esperándome en la puerta con su mejor sonrisa, la abracé y entramos dentro.
Ella tuvo que quedarse fuera de la sala mientras me hacían la prueba, pero solo tardaron 15 minutos, por suerte, y me dieron aquel sobre blanco que tanto temía a causa de los últimos resultados.
-Toma… Léelo tú. –Le di el sobre a Anna y lo abrió muy despacio. Leyó en voz alta-.

ÚLTIMO RESULTADO: 16,2
RESULTADO ACTUAL: 9,5

Le arrebaté el sobre y pude leerlo yo misma. En cuanto lo vi me tiré a abrazarla.
-¡Anna, nueve con cinco! ¡Joder, ha bajado un montón! –Las dos nos pusimos a reírnos y a dar saltos allí en medio sin importarnos nada más-.
-¿Has visto? ¡Sabía que te pondrías mejor!
-Menos mal… Qué genial todo, madre mía. Cuando se lo diga a Dani no se lo va a creer.
-¡Pues vamos corriendo a decírselo! –Cogimos el coche rumbo a plató y cuando llegamos allí vi a Dani al final de un pasillo hablando con Flo, Meri, Berni y Kiko. Sabía a lo que me arriesgaba, pero en ese momento no pensé en nada más-.
-¡¡DANIIIIII!! –Corrí hacia él y le salté encima abrazándole-.
-Buenos días a ti también, Pedroche. Qué energía hija… -Dani intentaba disimular pero a mí seguía dándome igual-.
-¡Cállate y mira esto! –Los demás nos miraban sin entender nada. Saqué el sobre del bolso y se lo puse en frente de la cara. Él cogió el papel y lo leyó por encima-.
-¿¡Nueve con cinco, va en serio!?
-¡Sí, joder! –Ahora sí me abrazó olvidándose él también de todos y le dejé un beso en el cuello sin que los demás lo pudieran ver-.
-Enhorabuena, Cris. Lo has conseguido. –Nos separamos y le miré a los ojos casi llorando-.
-He tenido la mejor ayuda del mundo.
-Pero tienes que volver a bajar al tres, por lo menos… -Sonrió dándome en la nariz y me reí-.
-Ya verás como sí… Dame otros tres meses.
-Eh… Sí, una cosa. ¿Nos podéis explicar qué pasa aquí? –intervino Berni mostrando la ignorancia de todos-.
-¿Qué? Ah, claro… -Me reí y me giré hacia Dani-. Explícaselo tú, ¡voy a contárselo a Moni! –Le di otro abrazo y aproveché para susurrarle al oído-. Gracias, gracias, gracias.

Le conté a Moni el resultado de las pruebas y al poco tiempo nos llamaron para comer. A pesar de lo contenta que estaba no tenía nada de hambre y esto me entristecía, no entendía por qué, pero por lo menos había dejado de vomitar a todas horas…
Estaba dándole vueltas a la comida con el tenedor cuando Dani pasó por mi lado, hizo un gesto para que le chocara la mano al pasar y la choqué sin entender nada, hasta que noté que me había dado una pequeña notita: Cómete la mitad, aunque sea, sé que puedes ;) Te quiero, mi niña. Eres la más fuerte y estoy orgulloso de ti.
Sonreí como una tonta y acabé comiéndome más de la mitad del plato, él me guiñó un ojo desde la otra punta de la mesa y se lo devolví sonriendo. Estaba enamorada de esos pequeños detalles…

domingo, 5 de agosto de 2012

CAPÍTULO 37: NO VA A IR


Mi cabeza apoyada en su pecho, sus labios pegados a mi pelo, sus caricias en mi espalda, mis dibujos invisibles en su brazo… Creo que en ese momento supe que era feliz de verdad.
-Cómo necesitaba esto, de verdad…
-¿El sexo? –Puso media sonrisa y le pellizqué en el brazo-.
-No, estar así contigo, imbécil. –Me incorporé para darle un beso y nos giró para mirarme desde arriba-. Bueno… Y el sexo también.
-Si ya lo sabía yo. –Nos reímos y empezó a besarme muy despacio acariciándome la cintura, hasta que sonó mi móvil. Se separó rechistando y sonreí-.
-No te quejes, anda. –Me agaché al suelo a coger el móvil y me senté en la cama rodeándome con la sábana. Salí al salón a hablar por teléfono y volví a los diez minutos-. Era Patri, para saber como estaba y eso.
-Normal… Ven aquí, anda, que tengo ganas de ti.
-Qué ñoño estás… -Sonreí y me senté entre sus piernas mientras me besaba la mejilla muchas veces-.
-Es que te he echado de menos. –Le acaricié los brazos, que rodeaban mi cintura y giré la cara para besarle-.
-Y yo a ti, mi amor.
-Cris… ¿Y ahora qué va a pasar? No nos pueden pillar las revistas, sería un caos, y en el programa tenemos que disimular también.
-Eh, mírame. –Me puse en frente de él y sonreí-. Encontraremos la forma de estar juntos, además, a mí con que me sonrías me vale. Y estoy segura de que Flo acabará aceptando esto… -Sonrió y me besó las manos-.
-Te adoro. –Le abracé dándole un beso en el hombro y suspiré-.
-Dani… -Me toqué la frente y la herida volvía a sangrarme-. Creo que se me ha vuelto a abrir la herida.
-Sí, vamos. –Los dos íbamos en ropa interior, volvió a curarme la herida y se sentó a mi lado-. Cris, eso tiene mala pinta. Deberíamos ir al hospital un momento por si tienen que ponerte puntos o algo, es que no es normal que te haya sangrado tantas veces.
-Pero eso duele mucho…
-Ya cariño, pero es que se te va a infectar. Vamos un momento, te lo curan bien y volvemos, ¿vale?
-Bueno… ¿Pero y cómo voy a salir mañana en el programa con esto?
-Por eso no te preocupes que menos mal que solo tienes esa herida, podría haberte pasado cualquier cosa peor…
-Ya… Además, si no hubiera pasado todo esto yo no estaría aquí y no me habrías contado todo eso, porque tengo un novio tonto que cree que puedo odiarlo. Al final Miguel nos hizo un favor. –Se rió y se levantó ayudándome a mí a hacerlo-.
-Hm… Novio. Suena bien. Dúchate conmigo, anda… –Sonreí y fui hacia el baño contoneándome-.
-No sé, convénceme. –Antes de que pudiera terminar de hablar ya lo tenía pegado a mi espalda besándome el cuello. Hice la cabeza hacia atrás demostrándole que me gustaba y me cogió en brazos metiéndome dentro de la ducha-. ¡Eh, Dani! Eso es trampa, te he dicho que me convencieras, traidor…
-No te preocupes, que no te vas a arrepentir. –Sonreí y me pegó a la pared de la ducha atrapando mi labio inferior con sus dientes. Noté que se estaba emocionando demasiado y abrí el agua fría riéndome-. ¡¡Ah!! Joder, como sabes cortar el rollo, eh.
-Jajajajaja, no te quejes más, que pareces un niño. –Me dio una punzada de dolor en la cabeza e hice una mueca-. Joder…
-Ey, ¿estás bien? –Asentí con la cabeza y reguló la temperatura del agua para que no estuviera fría-.
-Es que me duele…
-Venga, que intento que no se te moje mucho. –Me lavó el pelo con cuidado de no mojarme la herida y terminamos de ducharnos llenándonos de besos-.
-Me encanta que me cuides así. –Me envolvió en una toalla y me senté en la cama-.
-Te cuido como te mereces, cariño. –Se agachó sobre mí y me dio un beso en los labios-. Y ahora vamos, que cuanto antes vayamos al hospital antes terminamos.

Nos vestimos y pusimos rumbo al hospital con su coche. Cuando llegamos allí la enfermera nos atendió rápido y me dijeron que pasara a una sala, Dani entró conmigo y me senté en la camilla.
Sabíamos que nadie podía vernos pero mientras me cosían la herida de la ceja Dani me cogió la mano con las suyas. No me dolió mucho a causa de la anestesia, pero me quedé muy mareada y casi no podía tenerme en pie.
-¿Eres su novio?
-No, somos compañeros.
-Ah, bueno, es igual. Agárrala mientras anda porque el efecto de la anestesia le durará una hora más o menos y ahora debe estar mareada.
-Vale, muchas gracias por todo.
-Nada, a vosotros, habéis hecho bien en venir.
Nos quedamos en la sala de espera un rato para ver si se me pasaba el mareo, pero me acabé desesperando.
-Dani, vámonos, este sitio me trae malos recuerdos…
-Vale cielo, venga. –Me ayudó a levantarme y salimos del hospital. Me llevaba agarrada de la cintura a mi lado para que no me fallaran las piernas. Por suerte no nos vio nadie, y si nos vieron no nos reconocieron, pero volvimos a casa de Dani y me tumbé en el sofá-.
-Joder, qué mareo…
-Es normal cari. –Se agachó a mi lado y me acarició la cintura-. ¿Te duele?
-Me molesta. Supongo que cuando se pase la anestesia dolerá más… Gracias por llevarme, te debo una muy grande. –Sonrió y me dio un suave beso en la mejilla-.
-No me debes nada, tonta. Intenta dormirte un rato ¿vale? Yo voy a comer algo, que tengo hambre. –Asentí con la cabeza y acabé quedándome dormida en el sofá de Dani. A las siete de la tarde me despertó el sonido del timbre, eran Flo y Anna. Dani abrió la puerta y entraron-.
-En el sofá la tenéis, creo que se acaba de despertar.
-¿Desde anoche? –Flo preguntó preocupado-.
-No, no. Se despertó a medio día pero fuimos al hospital a que le dieran puntos en la herida y se quedó dormida otra vez de la anestesia. –Anna se acercó a mí y me abrazó con cuidado-.
-Vaya susto que nos has dado, tía… -Me senté en el sofá y sentí el dolor de la herida puesto que ya se había pasado el efecto de la anestesia-.
-Dani… -le llamé hablando flojito y llevándome una mano a la cabeza-.
-¿Te duele ahora, verdad? –Dani me miró la herida y asentí-. Voy a darte lo mismo que anoche, que con eso no hace falta que comas nada. –Al rato vino con la pastilla y me la tomé en seguida-.
-¿No ha comido nada hoy tampoco? –Preguntó Anna mientras me cogía la mano y Dani se sentaba a mi lado-.
-Qué va…
-Eh, mentiroso, que me comí medio huevo kinder. –Sonreí y los demás se rieron-.
-Ah, es verdad. Medio huevo kinder entonces.
-Yo me tengo que ir pronto, esta noche es el estreno de una peli en Callao y…
-¿Qué dices Cris? Ni de coña. –Dani me miraba a mí y a Flo alternativamente-.
-Pero no puedo dejar de hacer mi trabajo por esta tontería, ¿a que no, Flo? -Le dije buscando apoyo-.
-Bueno, si crees que puedes… -Dani se alteró y se levantó-.
-Flo tío, ¿cómo que “si crees que puedes”? No va a ir. Ni de coña, que no.
-Pero si se encuentra bien…
-¿Qué estás diciendo? Ha perdido muchísima sangre, ayer cuando la recogí tirada en el asfalto no podía ni hablar ni moverse Flo, coño, que ni siquiera sabía si estaba viva. Que se va mareando por las esquinas, no pienso dejar que vaya. –Dani subió el tono de voz y le agarré el brazo para que se tranquilizara- Que voy yo si hace falta aunque no tenga ni idea.
-Bueno, bueno, vale… Cris, mejor que te quedes descansando hasta mañana ¿vale?
-Vale… -Contesté no muy convencida y Dani se relajó-.
-Oye Cris, ¿y tu coche?
-¿Mi coche?
-Claro, el del accidente…
-Pues… Es que eso no era del todo cierto, no quería que os enteraseis para no preocuparos y le dije a Dani que os contara eso, pero no pasó así. Pero no podéis contarlo a nadie porque se liarían más las cosas y no quiero… Dani, cuéntaselo. –Dani le contó toda la historia de Miguel y al acabar me cogió una mano y con la otra me limpié una lágrima-.
-Joder Cris, no lo sabíamos…
-Ya, es que solo lo sabían Dani y Patricia, pero bueno, que no importa. Se supone que todo ha acabado ¿no? –Sonreí y Anna nos miró a Dani y a mí-.
-Oye, ¿y vosotros dos no estabais peleados? –Miré a Dani y luego a Flo-.
-Sí, pero al fin y al cabo me ha salvado la vida… -Flo y Dani se miraron y al poco tiempo dijeron Anna y él que tenían que irse-.
-Gracias por venir, en serio. Mañana nos vemos. –Nos despedimos con un abrazo y se fueron-.
Dani y yo estuvimos un rato más en su casa y luego me llevó a la mía.
-Cris, ¿quieres que pase a por ti mañana?
-No… Cantaría mucho.
-Vale, pero coge un taxi, me quedo más tranquilo…
-Vale, amor. Hasta mañana.
-Hasta mañana, princesa. 

sábado, 4 de agosto de 2012

CAPÍTULO 36: VOLVER A EMPEZAR


 Me quedé helada después de lo que Dani me había dicho, pero seguía teniendo mil dudas.
-¿Que me quieres? ¿Que el mensaje era mentira? ¿Flo? Dani joder, explícate.
-Tienes que creerme, te juro que no hay nada que desee más en el mundo que estar contigo y dormir a tu lado todas las noches, y besarte como si el mundo se cayera a nuestro al rededor... Como hacíamos antes, ¿te acuerdas?
-Pues claro que me acuerdo, joder.
-Cris, escúchame. Ya no aguanto más, voy a contarte toda la verdad.
-Te escucho...
-Antes de que acabara Tonterías las Justas, Flo me dijo que le confirmara si ibas a trabajar en Otra Movida y le dije que sí porque tú y yo ya lo habíamos hablado. Entonces no había vuelta atrás y yo no quería que la hubiese, hasta que me dio los contratos. Allí, en la letra  pequeña se podía leer un claro "están ABSOLUTAMENTE PROHIBIDAS las relaciones entre miembros del equipo". Hablé con Flo y me lo corroboró. Él no está de acuerdo pero no es el que manda, mandan los de arriba y si estábamos juntos podían echarnos a los dos y a Flo quitarle el programa, por eso decidí ir por la vía rápida. Creí que dejándote de esa forma conseguiría que me odiaras y me olvidarías pronto a causa del odio que se supone que tendrías que tenerme, pero todo se dio la vuelta y cuando me llamaron para decirme que estabas en el hospital se me cayó el mundo encima. Estuve allí hasta que te despertaste y luego, muy a mi pesar, me fui. Yo ni siquiera escribí el mensaje, lo hizo Chuspi, yo no podía hacerlo. Desde esa noche no hay un día que no me arrepienta de todo, pero cuando firmé mi contrato estaba desde ese momento atado a Otra Movida, y no podía permitir que tú te quedaras sin trabajo solo para estar conmigo, pero te juro que si llego a saber las consecuencias de esto... Todo esto es verdad, Cris, te lo prometo... Y si no me crees puedes preguntarle a Chuspi o a Nacho, ellos lo saben todo.
-E... Entonces no era mentira...
-No, Cris, nada era mentira. Cada te quiero que te dije lo sentía desde el fondo de mi corazón. -A estas alturas yo ya tenía los ojos llenos de lágrimas, y no pensaba volver a dejar escapar a Dani-.
-Entonces... ¿es por eso que Flo nos mira tan raro cuando hablamos?
-Sí.
-Entonces... ¿sigues enamorado de mí? -Le miré a los ojos y me cogió las manos-.
-Más que nunca.
-Entonces no seas cobarde, no huyas otra vez. Por favor.
-¿A qué te refieres?
-A que podemos estar juntos Dani, en secreto. Nadie tiene por qué enterarse... En el programa podemos aparentar incluso que nos llevamos mal, pero te necesito. Te necesito de verdad, si no estoy contigo nunca voy a curarme.
-Es arriesgado y tendremos que disimular muy bien, pero realmente yo tampoco puedo estar sin ti. -Me cogió la cara entre sus manos y comprobé como le brillaban los ojos, yo había empezado a llorar hacía ya un rato-. Cris, te quiero. Te amo más que mi propia vida.

Y entonces, pasó. Se acercó a mí lentamente y cerré los ojos. Tras varios segundos que se me hicieron eternos noté de nuevo el leve contacto de mis labios con los suyos. Rozó lentamente nuestros labios y cerró los ojos también, pero no me besó. Subió a mi frente y me dejó un suave beso en ella, bajó a mi mejilla e hizo lo mismo, me besó en la comisura de mis labios y sonreí.
Volvió a rozar mis labios con los suyos aún con mi cara entre sus manos y entonces dejó que nuestros labios chocaran presionando suavemente los suyos con los míos. Suspiré y sonreí abriendo su boca con la mía para que nuestras lenguas comenzaran una batalla dentro de nuestras bocas, demostrando con creces que se habían echado de menos. Una batalla que ninguno de los dos perdería, ni empataríamos, una batalla que los dos ganaríamos siendo felices.
Le agarré del cuello de la camisa y junté nuestras frentes.
-Me vas a volver loca, Dani...
-Lo siento... Creí que sería más fácil que me odiaras.
-Habría sido más fácil si hubiera podido odiarte, pero te quiero demasiado como para llegar a hacerlo.
-Dios, te he echado tanto de menos… -me estrechó contra su pecho y escondí mi cabeza en su cuello-.
-Y yo a ti… Te quiero, te quiero, te quiero. –Se rió y me pellizcó la tripa-.
-Yo sí que te quiero, pequeñaja.
-Echaba de menos que hicieras eso. –Me senté en la mesa del salón y se colocó entre mis piernas-.
-¿El qué?
-Pues todo… Que me pellizques la tripa, que me hagas cosquillas, -iba acercándole a mí mientras hablaba- que me digas que me quieres, que me despiertes con un beso, que me beses el cuello –me mordí el labio y se rió. Me acerqué a su oído y se susurré- que me hagas el amor… -Tragó saliva y sonreí-. Todas esas cosas que llevas más de dos eternos meses sin hacer. –Puso las manos en mi cintura y se acercó a mi oído, yo cerré los ojos y le puse las manos en los hombros para evitar que se separara-.
-Pues habrá que recuperar el tiempo perdido, ¿no crees? –Sonreí pícaramente y rozó sus labios con mi cuello-.
-Dani… -Sentada en la mesa rodeé su cintura con mis piernas y le pegué a mí todo lo que pude. Comenzó a besar mi cuello con mucha pasión alternando pequeños mordiscos entre los besos. Metí las manos debajo de su camiseta y se la quité por la cabeza acariciando su pecho. Acarició mi barriga por debajo de la camiseta y suspiré en su oído, pero justo cuando iba a subir a mis labios su móvil volvió a interrumpirnos. Le separé un poco de mí intentando calmar mi respiración-. Cógelo, a lo mejor es importante.
-Es Flo… -Miró la pantalla y siguió agarrado a mi cintura-.
-¿Flo? Qué mal rollo…
-Pues sí, la verdad. –Descolgó el teléfono y puso el altavoz para que escuchara lo que hablaban-.
*Dani, tío. Era para preguntarte si sabías donde estaba Cris, dice Anna que no ha dormido en casa esta noche*
*Ha dormido aquí, dile a Anna que se quede tranquila* Miré a Dani sorprendida y sonrió para tranquilizarme.
*¿Pero qué coño dices? ¿Cómo que ha dormido ahí? ¿Es que no te quedó claro que no podéis estar juntos, Dani? No me jodas, tío*
*Flo, ¿te quieres tranquilizar? Ha dormido aquí, ella en la cama y yo en el sofá, ¿vale?* Me rei flojito y rodeé los hombros de Dani con mi brazo.
*¿Y se puede saber por qué cojones ha dormido ahí?*
*Porque… -negué con la cabeza y me entendió-. Porque ayer tuvo un accidente con el coche y la traje aquí, no quería que la llevara al hospital*
*¿Qué me dices, pero grave? ¿Ella está bien? ¿Dónde está?*
*Sí que fue grave, pero fue más el susto que otra cosa… Tiene heridas y eso, pero está bien*
*¿Y dónde está?*
*Aquí todavía. Lleva toda la mañana durmiendo, no he querido despertarla para que descansara y luego la llevaré a casa*
*Vale… Pues nada, pero Dani, ya sabes lo que hay*
*Que sí Flo, coño, sabemos… -le di en el brazo y rectificó- sé que no podemos estar juntos*
*Dani, sabes que si fuera por mí… Pero son los de arriba, en serio*
*¿Y por qué no hablas con ellos?*
*No creo que cedan… De todas formas mañana hablamos. Dale un beso a Cris de mi parte, anda. Adiós tío*
*Venga, hasta luego padre…* Colgó y apagó el móvil poniéndose de frente otra vez.
-Joder Dani, qué mal rollo…
-Ya… Pero me da igual, en serio. Me da igual todo el mundo, quiero estar contigo y si tengo que hacerlo en secreto, pues en secreto.
Sonreí y volví a pegarlo a mí. Con una sonrisa pícara empecé a besarle muy lento, hasta que se cansó y aumentó el ritmo. Me enganché a su cintura y me cogió en brazos para llevarme hasta la habitación. Me quité la camiseta y el sujetador y los dejé caer al suelo, Dani sonrió y me tumbó en la cama quedando encima de mí.
Y allí, en la que otra vez de muchas volvía a ser nuestra cama me hizo suya de nuevo, me hizo llegar a las nubes, y aún más alto.